Duele imaginar un amor de ese tamaño, inmortal, invencible... Duele porque es algo que yo tuve y que perdí, algo que por más que intento no vuelvo a encontrar. Echo de menos ese amor que duele por lo intenso, ese amor que hacía que aunque estuvieras fundido en mi, parecías estar lejano. Me encantaba mirarte mientras dormías, acariciarte el pelo y
notar como una lágrima me quemaba la mejilla porque tenía la certeza de
que se acabaría, bien por la separación bien porque nuestros corazones
dejaran de latir pero, antes o despues todo acabaría. Lástima que acabase antes de lo que debía; amores así nacen para ser eternos, ecos en el universo, pero eternos. Le cortamos las alas, por tu cobardía, por mi falta de ganas... por no luchar tu por mi, yo por ti; los dos por los dos. Ahora sólo me arrepiento de haberte dado ese último beso que tanto nos dolió. Ahora se que no te perdí, simplemente nunca fuiste mío. Estos amores solo ocurren una vez, y ahora solo me queda esperar... Esperar
a que se acabe mi mundo, a que la oscuridad haga desaparecer todo a mi
alrededor para que, en mi ultimo latir,mi último suspirar, me convierta
en un eco en el universo... Un Eco de ti.